Es una conversación frecuente que tenemos en la División B&P de ISL: Un empresario exitoso se sienta a negociar con un banco o un fondo de inversión, confiado en sus activos fijos y su patrimonio contable.

Pero la contraparte no está mirando el pasado. Está comprando (o financiando) el futuro.
El valor estratégico de su compañía no reside solo en su maquinaria o sus oficinas. Reside en:
* La previsibilidad de sus flujos de caja (EBITDA recurrente).
* La independencia operativa de sus fundadores.
* Su posición de riesgo frente al mercado actual.
Si usted planea levantar capital, reestructurar deuda o preparar una sucesión familiar este año, necesita dejar de pensar como contador y empezar a pensar como inversionista.
En ISL S.A., llevamos 30 años entendiendo los negocios desde adentro. Ayudamos a transformar empresas operativas en activos financieros atractivos.
Pregunta para la gerencia: Si un inversionista le pidiera precio por su compañía mañana, ¿tendría una cifra sustentada técnicamente o solo una aspiración?
Que opinas?
